Empiezo este nuevo blog con la misma E que he empezado tantas cosas a lo largo de mi vida.

Empezar es retomar, es ejecutar algo por el principio con la intención de no interrumpirlo hasta llegar al final de la acción.Empezar a hacer yoga. Empezar a escribir. Empezar a empezarlo todo por el principio, poniendo en orden el desorden y cogiendo las riendas de la palabra EMPEZAR. Para mí, empezar es un hábito. Voy a empezar a organizarme:

Empiezo el día.

Empiezo a hacer yoga.

Empiezo a escribir.

Empiezo con la constancia.

Empiezo a entender.

Empiezo la noche por la cena.

Empiezo el sueño leyendo.

Empiezo a cerrar los ojos.

Empiezo a dormir.

Empiezo a soñar.

Cuando uno empieza se siente bien, cuando uno empieza y acaba se siente mejor. Empezar no tiene sentido sin acabar. Para empezar con algo primero tienes que acabar otro algo. Empezar es dibujar una línea que delimite el pasado de lo que hacías con el futuro de lo que harás.

Cuando empiezas creces, cuando acabas también. Cuando empiezas aprendes, cuando acabas también aprendes. Para mí empezar es fácil, acabar es difícil. Suelo empezar en fechas: en año nuevo, el día de mi cumple, un lunes de la próxima semana o el día primero de mes.

Empezar es puntual y responsable; acabar es más impulsivo y rebelde. Empezar empieza por la E de entusiasmo, Acabar empieza por la A de aletargar. La E de empezar es la segunda vocal y la A de acabar es la primera de todas. En la realidad, el orden es invertido. O no. Hay quien primero empieza y luego acaba y hay otros que prefieren acabar primero y empezar después.

Y tú, ¿empiezas o acabas?